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Cobertura
especial: Conferencia de Monterrey
Partió
el Foro Global. 14 de marzo de 2002

"Si bien
el modelo neoliberal llegó para quedarse, nosotras y nosotros
no lo dejaremos instalarse". Con esta frase, Laura Frade, integrante
del Comité Organizador Mexicano y de la Campaña "Las
multilaterales en la mira de las mujeres", culminó su
discurso en la ceremonia de inauguración del Foro Global
de ONG, reunión previa a la Conferencia Internacional sobre
Financiamiento para el Desarrollo. Con ella, Laura Frade resumió
la intencionalidad del Foro: la de ser la voz de la sociedad civil
frente al modelo económico neoliberal, cuyas políticas
ponen en crisis a gobiernos y pueblos. Expresó que el principal
objetivo del Foro es "crear nuestra propia agenda y proponer
alternativas al modelo devastador que hoy domina el mundo".
Llamó al mercado como el gran eje de este sistema, al que
es necesario desmantelar.
Asimismo, señaló
que el documento de la Conferencia Internacional, llamado el Consenso
de Monterrey, es sólo de los gobiernos y, por tanto, no debe
limitar la discusión de las ONG. Dijo que el Foro Global
debe mirar "más allá de Monterrey" y no
convertirse en un ente reactivo de la conferencia gubernamental.
La inauguración
tuvo lugar en el Parque Fundidora, otrora fundición de hierro
y acero en la que trabajaron varias generaciones regiomontanas (la
gente de Monterrey) y en la que dejaron la vida numerosos obreros.
A ello se refirió, no sin emoción, el ex trabajador
de la Fundidora Monterrey, Jesús Medellín. Su abuelo,
Víctor González, por allá por 1900, fue uno
de los tantos trabajadores que participó en la construcción
de una de las chimeneas de ladrillo de la empresa. Luego, su padre,
Julián Medellín, muy jovencito, empezó a laborar
en la fundición en 1920. Finalmente, también él
formó parte del contingente de obreros de la compañía
que, hasta 1986, dio sustento e identidad a la ciudad de Monterrey.
En 1986, producto de la naciente globalización de la economía,
la Fundidora de Monterrey cerró sus puertas. Los trabajadores
no recibieron el pago de sus indemnizaciones y muchos de ellos debieron
emigrar en busca de nuevas oportunidades. Jesús Medellín
dijo que, incluso, muchas mujeres de la ciudad debieron recurrir
a la prostitución para sobrevivir.
El ejemplo de
la Fundidora de Monterrey es uno más de los tantos efectos
de las políticas de ajuste que los grandes organismos financieros,
llámense Banco Mundial o Fondo Monetario Internacional, han
provocado en los países en desarrollo. Jesús Medellín,
al final de su discurso, pidió el apoyo de los y las participantes
del Foro Global para cambiar el nombre del auditorio del Parque
Fundidora. Hoy denominado Auditorio Coca-Cola (botón de muestra
de una de las contradicciones de la actualidad), señaló
su deseo, en representación de los ex trabajadores de la
fundición, de llamarlo Auditorio Acero. También solicitó
apoyo a las autoridades de Monterrey para que se asignen tres hectáreas
de las 114 con las que cuenta el Parque, para construir un museo
que recoja la historia de los trabajadores de la Fundidora de Monterrey.
Los trabajos
del Foro Global, que comenzaron hoy, seguirán hasta el sábado
16.
Carmen Torres,
desde Monterrey.
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